Hoy empiezas a correr

Has decidido calzarte unas zapatillas, poner unas ridículas mallas, una camiseta fosforito y salir a la calle a correr. Ya has dado el primer paso, hoy empiezas a correr, pero ¿y ahora qué?

¿Realmente estás preparado para empezar a correr? A ver ¿Quién no lo hace? Es la moda del momento. Todos dicen que es una actividad física saludable. Están de acuerdo médicos, fisioterapeutas, medios de comunicación de masas y hasta el gremio de fabricantes de cerveza… Sin olvidarse de la posibilidad de rellenar tu muro de Facebook con nuevos logros al recorrer más y más kilómetros en el menor tiempo posible.

Seguramente será más bien por lo primero, es decir, ser una actividad que puede reportar grandes beneficios a tu cuerpo, aunque conviene recordar que correr, entre todas las actividades de ejercicio aeróbico, como caminar, bailar, pedalear, etc., se encuentra entre las que más exigen a nuestro organismo.

Hoy empiezas a correr

No es cuestión de desanimarse. Hay que usar la cabeza. Para evitar sorpresas desagradables, lo mejor es tener un plan y fijar un objetivo razonable, que sea acorde a tus posibilidades. Tendrás que tener en cuenta tu estado de forma actual, si practicas ejercicio de forma habitual, si tienes unos kilitos de más, si padeces problemas de hipertensión o colesterol alto…

Lo que no puede ser es llevar años sin practicar nada de ejercicio y de repente, como es la tendencia imperante, fijarse como meta correr tu primer maratón.

Si empezamos a correr sin contar con nuestros antecedentes podemos caer en un tremenda desilusión y un aburrimiento creciente en forma de lesiones por sobreesfuerzos.

Por lo general, sin haber tenido problemas serios de salud ni situaciones de riesgo, todos podemos empezar a correr sin falta de acudir al médico para realizar un chequeo previo, aunque no estaría de más. En el polo opuesto, el sentido común nos dirá que la prudencia es virtud y que antes de calzarse las zapatillas debemos visitar a un profesional de la salud.

El médico se encargará de darnos el pistoletazo de salida para esta nueva carrera. Nos someterá a pruebas para medir nuestra respuesta al ejercicio físico, entre ellas la más conocida, la prueba de esfuerzo, que se encarga de monitorizar nuestro corazón mientras realizamos una carrera con dificultad creciente. Hay otras muchas que el profesional podrá llevar a cabo dependiendo de nuestros antecedentes. Incluso se puede dar el caso de que nos recomiende empezar a correr cuanto antes mejor para, con un entrenamiento regulado, convertirse en nuestro mejor medicamento.

Recuerda que para correr necesitamos las piernas sí, pero también la cabeza. Correr, como cualquier ejercicio físico, puede ser nuestro mejor aliado para mantenernos con una salud de hierro.

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